Blog de música, tecnologías, poesía y cerveza fría

29/06/2017

Canciones para una derrota

El partido entre España e Irlanda toca a su fin y el resultado de 4-0 desfavorable para los irlandeses certifica su eliminación de la Eurocopa de fútbol. Los jugadores de la camiseta verde se retiran afligidos: no han podido compensar el apoyo de su gente. Sin embargo éstos, conscientes del desánimo de los suyos, quieren transmitirles su calor y desde minutos antes han comenzado a entonar al unísono una emotiva canción.

En esos momentos en que miles de aficionados ven sus expectativas deshechas y rumian todo el dolor cabizbajos, la mirada perdida, eso que sucedió lo eclipsó todo. Porque de caer nosotros derrotados no es probable que hubiésemos reaccionado así, menos aún con un cántico que parecía transmitir orgullo y pasión. De ahí el desconcierto para un telespectador español. De ahí mi envidia. La interrogante se clava entonces en mi cabeza: ¿qué cantaban los irlandeses? La respuesta aún esconde más sorpresas.

Habréis oído hablar de las hambrunas en la verde Irlanda y los tiempos duros de la emigración a América, así como de la larga serie de históricas rebeliones contra los ingleses, rebeliones que sabían condenadas al fracaso pero que aun así los irlandeses acometieron. Y, amigos, en manos de un irlandés la derrota se llora con poemas y baladas de muchos quilates.

La clave para entender aquello reside en la propiedad británica de la tierra agrícola irlandesa: en el s. XIX el campo de Irlanda pertenecía a aristócratas británicos y los campesinos irlandeses eran sus aparceros. Mientras los patatales morían víctimas de un hongo que los destruía rápidamente los trigales gozaban de buena salud; pero los irlandeses no podían acceder a ello porque pertenecían a los grandes propietarios ingleses.

Se ha estimado que en los años siguientes a 1846 murieron en torno a 2.000.000 de personas, lo que unido a la emigración hizo que la población del país disminuyese drásticamente. Irlanda padeció entonces una de las épocas más oscuras de su historia.

Durante aquella tragedia no se sabe de ningún terrateniente británico que movido por sentimientos humanitarios abriera sus despensas a los hambrientos irlandeses, ni de que la corona inglesa hiciera demasiado para con sus famélicos súbditos. En medio del desastre humanitario los potentados británicos siguieron exigiendo a sus aparceros el pago del arriendo.

¿Qué tiene que ver esto con los cánticos de los irlandeses en el estadio polaco a los que me refería al principio?

Como después he podido averiguar la canción nacida de tantas gargantas es “The fields of Athenry” (“Los campos de Athenry”), himno no oficial de varios equipos deportivos de las Islas (selecciones de Irlanda de fútbol y rugby, Celtic de Glasgow, los equipos de rugby Munster y London Irish…) y cuya letra cargada de sentido y reivindicación alude precisamente a los días de la gran hambruna.

Originalmente escrita por Pete St. John (Peter Mooney es su nombre real) en los años 70, existen múltiples versiones que van desde los The Dubliners y Paddy Reilly a los aguerridos Dropkick Murphys. Incluso en países de habla no inglesa pueden encontrarse variantes. A pesar de ser relativamente reciente la canción está tan grabada en el corazón de los irlandeses que se diría centenaria.

La letra cuenta las desventuras de Michael, joven irlandés detenido y a punto de ser deportado a Australia por haber robado “el maíz de Trevelyan” para alimentar a su familia. ‪Sir Charles Trevelyan‬ era un funcionario británico enviado por el gobierno para tratar la crisis de la patata, a quien los irlandeses acusaron de no haber hecho lo suficiente e incluso de empeorar la situación con medidas arbitrarias.

En la estrofa que hace de estribillo de la canción, Michael recuerda cómo era su tierra en el pasado, una tierra libre cuyas gentes mantenían vivos sus sueños de futuro y que ahora está tan asolada como desamparada:

Low lie the fields of Athenry  
Where once we watched the small free birds fly.  
Our love was on the wing,  
We had dreams and songs to sing  
it’s so lonely ‘round the fields of Athenry

Su chica desde Irlanda espera el regreso de Michael con muchas dudas, en medio de la penuria y con niños a los que alimentar.

Es canción rebelde y balada hermosa que expresa el orgullo de un pueblo ante la adversidad y cuenta con una versión republicana que añade estrofas gritadas por el público en respuesta a las frases del cantante.

Dicen que en cualquier pub irlandés cuando se hace tarde puede surgir a coro una de estas canciones llenas de rabia y desesperanza que dan la coartada perfecta para compartir sentimientos comunes y de paso pedir una cerveza más.

Siempre es un placer escuchar este tipo de himnos y en general las aficiones deportivas anglosajonas son una pasada cómo viven el deporte. Para ser sinceros, y pese a las excepciones, me da un poco de vergüenza lo que se canta en España en las mismas situaciones. Ojalá tuviésemos algo así que además nos uniera bajo ideales de solidaridad y no de enfrentamiento. Ellos perdieron el partido, pero en realidad nos golearon.

Así se despide una afición de sus colores:

Y esta es la versión de The Dubliners:

Pero si se prefiere algo más rápido, también tenemos la propuesta de los Dropkick Murphys, especialistas en mezclar punk-rock con gaitas:

Pete St. John: The Fields of Athenry

LYRICS

By a lonely prison wall
I heard a young girl calling
Michael they are taking you away
For you stole Trevelyn’s corn
So the young might see the morn.
Now a prison ship lies waiting in the bay.

Low lie the Fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly.
Our love was on the wing we had dreams and songs to sing
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.
By a lonely prison wall
I heard a young man calling
Nothing matter Mary when your free,
Against the Famine and the Crown
I rebelled they ran me down
Now you must raise our child with dignity.

Low lie the fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly.
Our love was on the wing
we had dreams and songs to sing
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.

By a lonely harbor wall
She watched the last star falling
As that prison ship sailed out against the sky
Sure she’ll wait and hope and pray
For her love in Botany Bay
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.

Low lie the fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly.
Our love was on the wing we had dreams and songs to sing
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.
The Fields of Athenry

Pete St. John: The Fields of Athenry

LETRA en español:

En el solitario muro de una prisión
oí a una chica joven gritar:
Michael, te envían lejos
porque robaste el maíz de Trevelyan,
el joven podrá ver el alba,
pero ahora un buque-prisión le espera en el muelle.

Abajo se encuentran los campos de Athenry

donde una vez vimos a los pajarillos volar libres.
Nuestro amor también tenía alas,
teníamos sueños y canciones para cantar.

Ahora hay mucha soledad en los campos de Athenry.

En el solitario muro de una prisión
oí a un chico joven gritar

Nada importa, Mary, mientras seas libre

Contra el hambre y la corona 
me rebelé y ellos me aniquilaron,

ahora debes criar a nuestros hijos con dignidad”.
Estribillo

Tras un solitario muro del puerto

ella vio caer la última estrella

cuando el buque-prisión zarpó hacia el cielo

Seguro que esperará, esperará y rezará

por su amor en Botany Bay

Ahora hay mucha soledad en los campos de Athenry.
Estribillo

2 thoughts on “Canciones para una derrota

  • José María Bello Rui

    ¡Noy futbolero! Y por los años de edad, ¡no creo que lo sea! Pero es un enorme palcer; real deleite, leer cosas como las de usted. Me he emocionado de verdad. Amo a Irlanda y a los irlandeses, por ello, les conozco un poco-El suyo, el de usted, es un orgullo para el género humano. Lo que dice, es una verdad que amo. La derrota, desde mucho tiempo, es el signo del Irlander, y lo sabe llevar con orgullo. Por ellos, y por ellas; ¡y Gloria a usted por siempre! Gracias.

    Reply
  • blueice

    Me ha encantado el post, señor Hermetik.

    Estas melodias traen a mi mente verdes campos, noches ventosas y frias de invierno, sonidos de gaitas y violines al calor de un viejo pub y ¡como no todo ello acompañado de las carantoñas de una bonita mujer pelirroja, pecosa, con la piel como el alabastro y generosos pechos.

    Leer cosas de la verde Eire siempre es un placer 🙂

    Reply

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