Blog de música, tecnologías, poesía y cerveza fría

21/11/2017

Danza Invisible: Al amanecer

Una calurosa noche del mayo cordobés, con la incómoda perspectiva de un examen final próximo y la única presencia de la soledad, tuve un impulso repentino.

Apartando los libros escapé a toda mecha de Las Margaritas hasta el Teatro de la Axerquía, donde hacía un rato habían comenzado su actuación Danza Invisible. No había previsto ir, al contrario, ya que los amigos no estaban y el examen sí. Además no tenía un duro. Más de 40 minutos andando y al llegar, sin pensarlo dos veces rodeé el recinto, salté la pared por la zona trasera que daba al parque (esto lo había hecho en otra ocasión, pero jamás pensé que sería capaz de colarme yo solito) y por alguna extraña razón nadie me paró ni me impidió llegar en pocos minutos a pie de escenario, donde pude disfrutar de un conciertazo. Eran mediados los 80 y ya los Danza Invisible representaban una fuerza incontenible.

Muchos años y gran cantidad de discos han desfilado delante de mis ojos desde que la banda surgida en Torremolinos en 1981 arrancase bajo el influjo de los sonidos New Wave procedentes del Reino Unido, para atravesar con el tiempo el universo sonoro de salsas, baladas, reggae, funky, rap y versiones de gran altura como ‘Yolanda’ de Milanés o “A este lado de la carretera” (Van Morrison).

Ricardo Teixidó (batería), Manuel Rubio (guitarra y teclados), Chris Navas (bajo), Antonio Luis Gil (guitarra) y Javier Ojeda (voz) formaban el quinteto. No voy a hablar aquí de toda la evolución posterior del grupo, de su música fresca (asidua de las pistas de baile) o de sus incursiones en diferentes estilos, algo propio de gente que aglutina influencias y que crece con los años. Danza Invisible tiene todos mis respetos por su evolución, por el puñado de buenas canciones propias y por sus magníficos directos comandados por esa fuerza tremenda de la voz de Javi Ojeda. Sus letras y melodías han superado el examen del tiempo y eso es en esencia, perdurar.

‘Contacto interior’, 1983. Bajo la producción de Julián Ruiz, Danza Invisible graba su primer album tras varios maxis editados por Dro y el beneplácito de crítica y público. De tan lejano albúm quiero rescatar para hoy ‘Al Amanecer’, canción de entramado un tanto oscuro con toques que recuerdan a grupos como Spandau Ballet (los nuevo-románticos arrasaban entonces).

Un concierto de hace poco, se inicia con la canción:

Danza Invisible
Al Amanecer

LETRA

Si no hay razón en tu tristeza,
no desesperes más
la verdadera luz existe
existe, síguela

En tu poder está la solución
si tu amaras
al amanecer
despierta tu imaginación
y siente
confía en ti y en tu razón
no desesperes más
demuestra si tienes que hacerlo
tu lucha sin cuartel
en tu poder está
si quieres amar

Si tu amaras como yo
al amanecer
despierta tu imaginación
y vive, vive
la emoción te llena al fin
y sientes su poder
la verdadera luz existe,
existe, síguela

Ahora tú amas como yo
al amanecer
ahora amas
al amanecer
ahora amas
amas,

Ahora tú amas como yo
la emoción te llena al fin
y ahora amas, amas..

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