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24/09/2017

De el corazón de las tinieblas a Apocalypse now

Joseph Conrad (1857-1924) cuyo verdadero nombre era Józef Teodor Konrad Nalecz-Korzeniowski, es el autor de El corazón de las tinieblas, breve relato en el que está basado la mítica Apocalypse Now.

Conrad había nacido en Berdyczów, parte de Polonia ocupada en aquel entonces por los rusos y en la actualidad perteneciente a Ucrania. Su padre, un aristócrata empobrecido, fue además de escritor (tradujo a Shakespeare y Víctor Hugo) un nacionalista militante que combatió a los ocupantes y que tras ser arrestado por sus actividades sería condenado a trabajos forzados en Siberia.

No tardó mucho en quedar huérfano y de sus traumáticas experiencias infantiles con la ocupación rusa de fondo es posible que Joseph Conrad derivara temas contra el colonialismo, como en la novela El corazón de las tinieblas (Heart of Darkness) o en Nostromo.

Fue educado por su tío y estudió en Cracovia pero a los 17 años lo dejó todo para hacerse marinero en Marsella. Vivió una vida aventurera, viéndose envuelto en tráfico de armas y conspiraciones políticas que llegaban hasta países como Venezuela. Estableció contactos contrabandistas con partidarios de los carlistas españoles, experiencia que se vio plasmada en La flecha de oro (1919).

En 1878, después de intentar suicidarse, pasó a servir en un barco británico para eludir el servicio militar ruso. A los 21 años había aprendido inglés, lengua en la que más tarde escribiría con excelencia, obtuvo el título de capitán de navío y poco después la nacionalidad británica (1884). Tripuló en el Narcissus visitando el sudeste asiático, lo que le inspiró novelas como Lord Jim.

Su sueño de visitar África se cumplió en 1889 cuando participó en los acuerdos del Estado Libre del Congo, viaje que le hizo ver las atrocidades cometidas por los colonos contra la población nativa y fruto de lo cual elaboraría posteriormente El corazón de las tinieblas.

Gran parte de sus narraciones se centran en la vida de los marineros y en el mar y aunque dentro a veces de la órbita del romanticismo, las novelas de Conrad son realistas y tratan a menudo la ambigüedad moral propia del hombre contemporáneo.

A pesar de no ser su lengua materna Conrad es considerado uno de los más importantes exponentes de la literatura inglesa, así que catalogarlo únicamente como un escritor de novelas de aventuras simplifica mucho el valor de su obra.

En su lápida se encuentran inscritos unos versos del poeta inglés Edmund Spenser (contemporáneo de Shakespeare) que traduciendo al español vienen a decir:

El sueño tras el esfuerzo,
tras la tempestad el puerto,
el reposo tras la guerra,
la muerte tras la vida,
harto complacen.

El corazón de las tinieblas

Escrito en 1899 y publicado en 1902, es el título del más célebre relato corto de Joseph Conrad y una obra inquietante y de singulares resonancias. Su acción se desarrolla en el Congo, lugar de recuerdos poco gratos para Conrad.

Se trata de un relato de marinero contado con ritmo oral. Marlow, capitán de un barco dedicado al tráfico del marfil, cuenta a unos compañeros su viaje al corazón de la jungla africana en busca de Kurtz, agente comercial que está enviando a su compañía ingentes cantidades de marfil. Su misión es encontrar y llevar de regreso a la Estación Central de la Compañía a un hombre que ha sacado los pies del plato.

El viaje de Marlow es toda una odisea, con un barco demasiado viejo, un río peligroso, un calor insoportable y el hostigamiento continuo de los nativos. Marlow avanza obsesionado por Kurtz, del cual se va formando una imagen contradictoria y mitificada, a lo que contribuye el hecho de que otros le vayan describiendo los rasgos y atributos del agente: voz profunda, elevada estatura, ojos fulminantes, mente lúcida y voluntad indomable.

Lo encontrará finalmente enfermo en una choza cercada de cabezas humanas empaladas, adorado por tribus indígenas a las que subyuga con el terror. El extraordinario personaje que ha ido modelando la imaginación de Marlow está sumido en la locura después de haberse enfrentado a la soledad y ser vencido por la naturaleza de la jungla. Impulsado por el poder y la riqueza, Kurtz ahora es todo un símbolo de la corrupción y la barbarie ancestral.

La novela es por un lado un alegato contra la colonización del Congo y paralelamente una reflexión moral amplia. Viene a recordarnos que en circunstancias extremas la luz sucumbe ante las tinieblas, el “hombre civilizado” oculta bajos instintos que afloran en contacto con la naturaleza aislada y primitiva. El viaje de Kurtz que luego sigue Marlow es un viaje a los infiernos y el corazón de las tinieblas es la maldad que habita en las profundidades del corazón del hombre.

Apocalypse Now

Francis Ford Coppola se basó en El corazón de las tinieblas para su película Apocalypse Now (1979), espectáculo grandioso y desbordante de destrucción, magistral disección de los horrores y sinsentidos de la guerra.

El capitán Willard (Martin Sheen) es un oficial de los servicios de inteligencia del ejército norteamericano al que se le encarga la peligrosa misión de avanzar río arriba para eliminar a Kurtz, un brillante coronel estadounidense renegado y fuera de control. A medida que se adentra en la jungla, Willard se ve profundamente afectado por la figura enigmática del coronel, por el poder de la naturaleza circundante, el horror bélico y por sus propios miedos y los de sus compañeros. En las profundidades de la selva descubrirá la enorme figura de Kurtz (Marlon Brando), que gobierna cual buda despótico a los miembros de una tribu que le adoran como a un dios.

La película atesora momentos memorables dentro de la historia del cine: el napalm destruyendo la selva mientras suena The End de The Doors y Martin Sheen entremezcla las imágenes del ventilador de su habitación con las aspas de los helicópteros, o aquellos otros helicópteros bombardeando el poblado vietnamita en medio de la Cabalgata de las Walkirias de Wagner que ordena hacer sonar por altavoces el desquiciante Coronel Kilgore (magnífico Robert Duvall).

Ninguna otra película ha sabido utilizar mejor la imagen de los helicópteros sobrevolando como en una coreografía especialmente turbadora.

Otros directores también quisieron llevar a la gran pantalla este profundo relato sobre la oscuridad del ser humano, por ejemplo Orson Welles.

Aunque ambientada en la guerra de Vietnam, Apocalypse Now mantiene el espíritu del relato de Joseph Conrad: el Kurtz de Conrad perdura en el Kurtz de Coppola.

Curiosidades del film

– El título de la película se deriva de unas chapas hippies muy populares en los 70 en las que se podía leer: “Nirvana Now”.

– Cuentan que el rodaje de esta película en Filipinas también resultó un verdadero infierno y que Coppola comentó al presentarla en el festival de Cannes: “Ésta no es una película sobre la Guerra de Vietnam, esto es Vietnam”.

– Coppola se las vio y deseó para encontrar al protagonista de Apocalypse Now. Desde Al Pacino a Robert Redford, pasando por Steve Mcqueen y Jack Nicholson, todos se negaron a participar en tan demencial rodaje; Harvey Keitel aceptó pero fue despedido muy pronto. Al final se tuvieron que conformar con el desconocido Martin Sheen.

– Un Martin Sheen que por cierto estuvo a punto de morir de un ataque al corazón durante el rodaje.

– Marlon Brando resultó un quebradero de cabeza continuo: primero se negó a viajar a Filipinas a pesar de haber cobrado ya un adelanto y cuando se presentó al fin apareció exageradamente gordo y con la cabeza rapada, lo que obligó a rodar sus escenas entre penumbra. Para colmo no se sabía su papel y se perdieron quince días de rodaje para que memorizase sus, más bien pocas, frases.

– Los helicópteros utilizados eran del ejército filipino. Coppola tuvo que cancelar un día de rodaje porque en medio del mismo los helicópteros tuvieron que abandonarlo para atacar con fuego real a una facción disidente del presidente Ferdinand Marcos.

– Harrison Ford tiene una aparición breve al principio. En ese momento no era famoso puesto que aún no se había estrenado “La Guerra de Las Galaxias”.

En 2001 Francis Ford Coppola presentó Apocalypse Now “Redux” (que en latín significa “resucitado”). En esta versión extendida son rescatados 49 minutos de escenas cortadas de la versión original.

Algunas de las fuentes consultadas: [1] [2]

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