Blog de música, tecnologías, poesía y cerveza fría

25/09/2017

El edificio que se envió por correo

El 1 de enero de 1913 nacía el Servicio Postal en Estados Unidos (USPS), que resultó ideal tanto para inmensas zonas rurales del país como también para los habitantes de las ciudades emergentes. Agricultores, ganaderos, artesanos y comerciantes aprovecharon muy pronto la comodidad de recibir y enviar sus productos al mercado y el United States Postal Service se convirtió en uno de los motores económicos del momento.

Es fácil suponer que a lo largo de este tiempo todo tipo de cosas han sido enviadas a través de este servicio. Pues bien, el Banco de Vernal en Utah (EEUU) pasa por ser el mayor objeto enviado por correo postal ordinario a lo largo de la historia. Por supuesto no el edificio en sí, sino los ladrillos usados para su construcción… así que el título para esta entrada, sin ser falso, pudiera parecer tramposo.

Un tal Coltharp, joven hombre de negocios de la ciudad de Vernal (Utah), quiso construir un edificio y dedicárselo a la memoria de su padre. Después de consultar con distintas entidades prestamistas locales adquiere un terreno y comienza a elaborar el proyecto de un edificio bancario en la esquina de una de las zonas más comerciales.

El joven Coltharp había conseguido un buen precio para los materiales de construcción con una compañía próxima a Salt Lake City, a casi 200 Km. de distancia. El problema surge al calcular los costes de transporte hasta Vernal, ya que nada resultaba rentable (fletar por ejemplo un barco, no lo era).

Y entonces tuvo un golpe creativo. Conociendo los precios más que populares que el Servicio Postal tenía en la ciudad para implantar su servicio, decidió mandar todos los ladrillos (unos 80.000) por este medio, ateniéndose a las estipulaciones normativas del servicio: los ladrillos hubieron de ser embalados cuidadosamente en cajas de peso inferior a 50 libras (22 Kg) no pudiendo enviar más de 40 cajas al mismo tiempo; lo que suponía un máximo de 900 Kg por envío.

Todos los ladrillos fueron enviados con éxito y el edificio se completó según el presupuesto previsto. Abrumada por el caso, la compañía postal decidió desde entonces cambiar la normativa y prohibir los envíos de más de 200 libras. En una aclaración a dicha norma la administración postal indicó que no podía consentir “que los edificios sean enviados por correo”.

Los vecinos apodaron al banco como “El paquete postal”. Hoy el edificio sigue en pie como sede del ”Zion’s Bank”.

Lectura provechosa para seres boquiabiertos, una vez más procedente del Blog de Kurioso., donde podéis leer la historia entera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

^ Subir Arriba!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies