Blog de música, tecnologías, poesía y cerveza fría

19/11/2017

El mito de D.B. Cooper, el paracaidista

D.B. Cooper

En 1971, un tal D.B Cooper secuestra un avión en Estados Unidos. Se las apaña para que le den 200.000 dolares y un paracaídas. Salta en pleno vuelo y no se vuelve a saber de él…..Su destino ha dado lugar a infinidad de leyendas urbanas e incluso ha servido de inspiración para un personaje de Prison Break.

Un día de noviembre de 1971 un Boeing 727 de la Northwest despegaba del Aeropuerto de Portland, y nada hacía presagiar que fuera a ser secuestrado hasta que un pasajero (cuyo retrato robot se muestra arriba) se levantó de su asiento y dijo que ese era su propósito. Al parecer tenía una bomba (que luego resultó ser falsa y nadie se molestó en comprobar) y amenazó con hacerla explotar. El avión llevaba 36 pasajeros y 6 tripulantes y su destino era Seattle, donde finalmente aterrizó.

El secuestrador se mostró dispuesto a liberar al pasaje a cambio de 200.000 dólares y cuatro paracaídas, que le fueron entregados. Después de la negociación, en el aparato solo quedaban Dan Cooper (el nombre bajo el que había comprado el billete el secuestrador), el piloto, el co-piloto y un auxiliar de vuelo. El avión despegó y puso rumbo a México volando a unos 10.000 pies (unos 3.300 metros largos), de acuerdo con las instrucciones dadas por Cooper. Estaba anocheciendo cuando, en un momento dado, mientras aún sobrevolaban el estado de Washington, Cooper saltó en paracaídas. Los dos cazas que controlaban la evolución del avión secuestrado no vieron nada. El avión aterrizó en Reno sin más incidentes, pero sin su secuestrador a bordo.

Posteriores pesquisas de las fuerzas de seguridad norteamericanas determinaron que Cooper había saltado del avión a las 20:11 y que el lugar más probable de aterrizaje era la localidad de Ariel, Oregón, muy cerca del Lago Merwin. En la zona nunca se encontró rasto alguno de Cooper, ni de su paracaídas. Cooper was gone.

La noticia saltó a los medios de comunicación, contribuyendo de manera decisiva a instalarla en la mitología contemporánea. Curiosamente al secuestrador se le conoce como D.B Cooper, o simplemente D.B. cuando todo lo que se sabe de él es que el billete que compró estaba a nombre de Dan Cooper. La “B” es una invención de los medios de comunicación, o más probablemente solo un error.

Como consecuencia del caso D.B. Cooper, la FAA (Federal Aviation Administration) obligó a todos los aviones a instalar un dispositivo que impidiera que la escalerilla trasera se pudiera abrir con el avión en el aire. Este dispositivo se conoce como Cooper Vane, e impide saltar del avión precisamente de la manera que lo hizo Cooper…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

^ Subir Arriba!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies