Blog de música, tecnologías, poesía y cerveza fría

21/11/2017

Guía del autoestopista galáctico

Arthur Dent atraviesa una mala racha. Su casa está a punto de ser derribada por las autoridades municipales, descubre que su mejor amigo es un alien y para colmo se entera de que en pocos minutos el planeta Tierra será aniquilado por los Vogones para construir una autopista espacial.

¿De qué se quejan los terrícolas si los planos y órdenes de demolición de su planeta han estado expuestos durante cincuenta años en el departamento de planificación local de Alpha Centauro?. Han tenido tiempo suficiente para presentar las alegaciones pertinentes. Ahora la única oportunidad de Arthur para sobrevivir es conseguir que alguien le saque de ahí en una nave espacial. Dicho y hecho…

Y así el hombre más corriente del mundo se verá embarcado en una extraordinaria aventura alrededor del universo, un periplo que comienza justo el día en que nuestro mundo desaparece. Sacudido por paradojas sin fin, Arthur aprenderá que nada es lo que parece y que una toalla es el objeto más útil del universo. Descubrirá el significado de la vida y que todo lo que necesita saber está en un libro llamado la “Guía del Autoestopista Galáctico”.

The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy (Guía del autoestopista galáctico) nació como radiocomedia en 1978 de la mano de Douglas Adams. Le siguió una serie de libros, una serie para la televisión, un juego de ordenador y, después de muchos contratiempos y aplazamientos, la versión cinematográfica en 2005, algo que el propio Adams no llegaría a ver.

Es conocida como “trilogía en cinco partes” porque inicialmente fueron tres, luego cuatro y finalmente cinco los libros que componen la serie: “Guía del autoestopista galáctico”, “El restaurante del fin del mundo”, “La vida, el universo y todo lo demás”, “Hasta luego y gracias por el pescado” e “Infome sobre la Tierra: fundamentalmente inofensiva”.

La serie sigue las desventuras de Arthur con su amigo Ford Prefect, un extraterrestre de un planeta pequeño cerca de la estrella Betelgeuse. Les acompañarán un tal Zaphod Beeblebrox, presidente galáctico efímero que salva al dúo en su nave espacial robada (el Corazón de Oro) y en cuya tripulación figuran el androide paranoico Marvin y Trillian (única mujer superviviente de la Tierra).

En la Guía del autoestopista galáctico los personajes visitan el legendario planeta Magrathea, cuna de la colapsada industria de la construcción de planetas y conocerán a Slartibartfast, un arquitecto de planetas. Una raza de hiperinteligentes seres pandimensionales (finalmente ratones) construyen un super ordenador llamado “Pensamiento Profundo” para averiguar la respuesta al sentido de la vida y del universo. Como después de millones de años de espera la respuesta es simplemente “42”, se verán forzados a construir un ordenador aún más poderoso.

Éstas y otras muchas extrañas situaciones y conceptos (el pez de babel, la poesía vogona, los contrasentidos espacio-temporales, la Energía de la Improbabilidad, la alteración de la materia) aderezan un relato de ciencia ficción satírico y estrafalario presidido por una fantasía desbordante y el humor fino y absurdo de la mejor tradición inglesa. Lo cierto es que cuesta detallar una trama como esta, tan anárquica pero al mismo tiempo tan lúcida con los interrogantes humanos.

Douglas Noël Adams (Cambridge, 1952-Santa Bárbara, 2001) había estudiado filología en la Universidad de Cambridge y trabajó como becario para poderse costear un viaje por Europa y Turquía. La idea de su obra más famosa se gestó cuando se encontraba en un prado de Innsbruck leyendo un libro sobre el autoestopismo por Europa.

Adams perteneció durante su época universitaria al grupo cómico “The Footlights”, germen de los geniales e inimitables Monty Python. En 1977 consiguió firmar un contrato para un programa de radio sobre ciencia-ficción, “The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy”, que fue emitido por la BBC Radio a partir de 1978.

En 1999 se mudó a California con motivo del rodaje de la versión cinematográfica pero murió repentinamente de un infarto en un gimnasio. En honor a este hecho se celebra cada año el 25 de mayo el Día de la Toalla, verdadera cita friki.

Al momento de su muerte, la serie Guía del autoestopista galáctico había vendido más de quince millones de copias.

One thought on “Guía del autoestopista galáctico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

^ Subir Arriba!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies