Blog de música, tecnologías, poesía y cerveza fría

24/11/2017

You’ll Never Walk Alone

Fútbol inglés en estado puro. Anoche, tras derrotar al poderoso Chelsea de Mouriho el sobrao, los reds de nuevo en la final de la Champion, comandados por un brillante Benítez y la actuación estelar de Pepe Reina en la tanda de penaltis.

Van cayendo los años y ahora si tengo que hacer algo más importante que ver un partido de fútbol, lo hago y dejo de lado una retransmisión en marcha con su millonaria audiencia. Te abstraes y aprovechas mejor el tiempo. Esto no era así antes, cuando celebrabas con antelación un buen encuentro desde tiempo atrás y preparabas lo que fuese con todo mimo e ilusión.

El fútbol en general (y el español en particular), ha ido perdiendo alicientes para mi, aunque todavía puedo disfrutar de un buen choque de cuando en cuando. Lo importante es que los actores se entreguen y brinden un espectáculo de empuje y de fe, ya que la mejor lección del deporte, de cualquiera, es ésa: el espíritu de la lucha, el empeño, la colaboración conjunta para lograr la victoria, muchas veces sobre la propia adversidad. Eso siempre será hermoso y esperanzador y es, a grandes rasgos, lo que hecho más en falta en este circo de negocios en torno al balón.

De pequeño descubrí equipos que despertaron mi fascinación y cariño y que a lo mejor no eran de mi zona, ni siquiera de mi país. El Alavés, el Español y el Mallorca llegaron en diferentes épocas a disputar la final de la Copa de la UEFA con equipos modestos pero muy competitivos. También recuerdo el Betis de Cardeñosa, el Bilbao de Dani y los Rojo, el Atlético de Madrid de Reina y Aragonés (el primero, padre del guardameta del Liverpool de hoy)… o equipos que para mi siempre tendrán un halo romántico como el Nothingam Forest.

En esta onda sitúo al Liverpool, equipo al que admiro desde siempre, cuando veía que sus miles de seguidores lo animaban sin respiro contra viento y marea. En todas partes cuecen habas, pero de alguna manera el fútbol inglés todavía conserva una especie de tradición. Mantienen un código de honor propio: sacrificio de todos y cada uno; verticalidad, florituras y representaciónes escénícas: las justitas. Aplauden el esfuerzo colectivo, la contienda, el arrojo. Por estos lares subimos al pedestal a los virtuosos de la técnica, aquellos que con un par de bicicletas descolocan al defensa. No importa si después permanecen en babia el resto del año atusándose la cintita a su larga melena dorada. Son y siguen siendo altezas; sus defensores arguyen que poseen un don divino y que si no sudan más en el campo es precisamente por una mayor inteligencia, porque correr para nada es tontería. De hecho aquí al que corre se le tacha de “trotón”, término despectivo en nuestro fútbol hispano.

Hace un par de años transcurría la final de la Champions League: Milan-Liverpool (la misma que se repetirá este año). Los italianos machacaron sin piedad y a los cuarenta y cinco minutos ganaban 3-0. Todo el pescado parecía vendido. En el descanso, mientras Morientes (por entonces en el conjunto inglés), confesaba a los de la radio que prácticamente nada se podía hacer ya, los hinchas del Liverpool coreaban sin tregua su himno. Esto me chocó primero (creo que aquí estamos a años luz: si nuestro equipo pierde, los hundimos más), luego directamente se me pusieron los pelos como escarpias, sobre todo cuando al final los Reds ganaron el título.

Soy desde entonces más fan del Liverpool y con españoles por allí, más aún. ¿Qué cantaban en perfecta comunión aquella noche, también ayer y lo mismo hace 20 años?: “You’ll Never Walk Alone” (“Tú nunca caminarás solo”).

Es emocionante oír una canción salida de ochenta mil gargantas hermanadas en Anfield Road y conmovedor entender un poco esta letra con mensaje de esperanza, así que me propuse investigar más sobre su origen e historia, que es mucha y anticipo que ya no se puede considerar como patrimonio exclusivo de un club de fútbol.

Cito a continuación del blog de Pixel y Dixel

“You’ll never walk alone” es un tema escrito en 1945 por Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II para el musical “Carousel”. En el musical la canción se interpreta tras la muerte de uno de los protagonistas para animar a su chica, que está embarazada.

La canción se hizo muy popular en la Segunda Guerra Mundial ya que la letra y la melodía inspiraba a mucha gente que tenía familiares y amigos en el frente. Tras el conflicto bélico muchos artistas hicieron su propia versión: Frank Sinatra (1945), Judy Garland (1946), Nina Simone (1956), Elvis Presley (1968)… En 1963 un grupo de Liverpool, Gerry & the Pacemakers, hicieron una versión que llegó a estar cuatro semanas en el número uno de las listas del Reino Unido.

A principios de los 60, la Kop (la hinchada) del Liverpool F.C. ya cantaba esa canción. El origen del porqué comenzó a cantarse en Anfield es confuso. Al parecer la canción sonó por megafonía varias semanas seguidas en los momentos previos al partido. Un día “You’ll never walk alone” no sonó, y la gente comenzó a cantarla de manera espontánea. La canción pasó a ser el himno del Liverpool y en 1982 su título pasó a formar parte del escudo del club inglés. Sin embargo muchos otros clubs han reivindicado también esta canción como propia: Ipswich Town, Rapid de Viena, Feyenoord, Ajax, Twente, Borussia, AEK de Atenas, A.C Milán, F.C. Tokyo…

Aunque detrás de los reds de Liverpool, el club en el que más y mejor cantan YNWA es el Celtic de Glasgow, de la liga escocesa. En la temporada 2002-2003, Liverpool y Celtic coincidieron en la UEFA, y en el partido de ida los escoceses invitaron al mismísimo Gerry Madsen (sin los Pacemakers) a interpretar el himno para ambas aficiones, uno de los momentos más emotivos que se recuerdan en un estadio de fútbol.

La canción volvió a alcanzar el número uno en las listas británicas en 1985, en una grabación benefica especial cantada por el “supergrupo” The Crowd (entre los que estaban Gerry Madsen, Paul McCartney y Rolf Harris) en favor de las 56 víctimas del incendio del estadio de Bradford.

Así que ya ves. De Broadway a la segunda Guerra Mundial, de ahí a los campos de fútbol… y ahora a la publicidad.

Más información sobre YNWA -en inglés- en la Wikipedia

Por último, cómo no, dejaré aquí la letra y su traducción:

You’ll never walk alone

LETRA:

When you walk through a storm,
Hold your head up high,
And don’t be afraid of the dark.
At the end of a storm,
There’s a golden sky,
And the sweet silver song of a lark.
Walk on through the wind, Walk on through the rain,
Though your dreams be tossed and blown..

Walk on, walk on, with hope in your heart,
And you’ll never walk alone…….
You’ll never walk alone.

Walk on, walk on, with hope in your heart,
And you’ll never walk alone…….
You’ll never walk alone.

__

Cuando camines a través de una tormenta
Mantén la cabeza bien alta,
Y no temas la oscuridad
Al final de la tormenta
Hay un cielo dorado
Y la dulce canción plateada de una alondra.
Camina a través del viento. Camina a través de la lluvia
Aunque se sacudan y alejen tus sueños

Camina, camina con esperanza en tu corazón
Y tú nunca caminarás solo…
Tu nunca caminarás solo

Camina, camina con esperanza en tu corazón
Y tú nunca caminarás solo…
Tu nunca caminarás solo

One thought on “You’ll Never Walk Alone

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