Recuperé un día de los sótanos del disco duro una de esas retahílas típicamente nostálgica que dan la brasa por Internet despertando la simpatía de los maduritos. Acabo de volver a toparme con esto y me he dicho: «amo-ponelo».
Procrastinación: (del latín procrastinare: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro) significa sencillamente aplazamiento. Es decir, consiste en diferir el cumplimiento de una obligación o el desarrollo de una acción.
Queda aún entre mis manos un poco de ese fuego -rescoldo silencioso- que ilumina en la noche mis palabras y a solas me confirma la altiva servidumbre de mis sienes a un oculto temblor o a esa presencia sagrada que adivino a mis espaldas en momentos de luz y escalofrío. Junto a mis labios queda