Blog de música, tecnologías, poesía y cerveza fría

25/09/2017

“Yo solo”: Bernardo de Gálvez y la toma de Pensacola

Un malagueño en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos.

Lo prometido es deuda. Después de invocar las hazañas de Blas de Lezo,
recogemos hoy la historia de otro intrépido personaje de la historia española, otro héroe apenas conocido.

El 19 de octubre de 1781 el ejército de la nueva república de Estados Unidos (las trece nacientes colonias) vencía en Yorktown a los ingleses, dando por concluida la guerra de independencia norteamericana. En el desfile de la victoria, un militar español de nombre Bernardo de Gálvez cabalgaba junto al mismísimo George Washington. Era el reconocimiento oficial de los Estados Unidos a la importante ayuda que los españoles habían aportado a su independencia.

Pero, ¿quién era nuestro héroe español y andaluz por más señas?.

En 1746 había nacido en la pequeña localidad montañosa de Macharaviaya (Málaga), siendo el primogénito del general Matias de Gálvez y Gallardo y de Josefa de Madrid. Muy pronto sintió la vocación familiar. Estudió la carrera militar en la Academia de Ávila y con tan sólo dieciséis años toma parte en la invasión de Portugal (aliado de Gran Bretaña) como voluntario, consiguiendo el grado de teniente de Infanteria.

Poco después está destinado en Nueva España como capitán, llevando a cabo una campaña contra los Apaches. Hay que decir que el Virreinato de Nueva España es el antecedente histórico inmediato del cual surgió México, pero por aquel entonces (finales del S.XVIII) tenían una enorme trascendencia sus enormes territorios para la Corona española, ya que se extendía desde los estados de Arizona, California, Colorado, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Montana, Nevada, Nuevo México, Texas, Oklahoma, Wyoming y Utah en los Estados Unidos hasta Guatemala en Centroamérica, estando bajo su dominio, la Capitanía General de Cuba, la Capitanía General de Guatemala, la Capitanía General de Filipinas y los Territorios de Florida, Louisiana y Nootka, teniendo su capital en la Ciudad de México. Nueva España no sólo administraba las tierras comprendidas entre estos límites sino también el archipiélago de las Filipinas en Asia y varias islas menores en Oceanía como Guam.

En la campaña contra los apaches Gálvez recibió multiples heridas, algunas muy serias, lo que no impidió que en 1770 -con veinticuatro años- fuera ascendido a Comandante de Armas de Nueva Vizcaya y Sonora (esto es al norte de Nueva España, el actual Nuevo México).

En 1775 regresa a España con destino en Sevilla y participa en la desastrosa expedición de O’Reilly a Argel, a pesar de lo cual cumplió la operación que se le habían encomendado, nuevas y graves heridas, un nuevo ascenso (teniente coronel) y el nombramiento como profesor en la Academia de Ávila.

Es destinado otra vez a América en 1776 como coronel del Regimiento Fijo de la Luisiana y posteriormente se le concede el cargo de gobernador, del cual toma posesión el 1 de enero de 1777. Inmediatamente se apresta a tomar medidas para atajar la amenaza britanica a la par que favorece la causa de la Guerra de Independencia de las colonias norteamericanas. En ese mismo año de 1777 se casó con una criolla de Nueva Orleans, Felicitas de Saint Maxent, viuda de Jean Baptiste Honoré d´Estrehan, antiguo tesorero del rey de Francia.

Durante 1778, refuerza la presencia española en la provincia fundando colonias (como por ejemplo la ciudad de Galveston, al sureste de la actual Texas) y continúa con la ayuda a los norteamericanos. En 1779 conquista a los ingleses los fuertes de Manchac sin una sola baja y de Baton Rouge, liberando la cuenca baja del río Mississipi de fuerzas inglesas que pudieran hostigar su capital Nueva Orleans.

En 1779 la guerra con Gran Bretaña se prevee inminente. A través de unos informes secretos conoce que los ingleses se aprestan a invadir la provincia y pasa rápidamente a la acción: refuerza sus defensas y al tener noticia del estallido de la guerra (la declaración formal fue 21 de junio), toma por sorpresa los puestos ingleses del Mississippi. Por estos méritos es ascendido a mariscal de campo con 33 años.

Su siguiente misión será tomar Mobila y Pensacola, capital ésta última de Florida, consiguiendo el primer objetivo el 13 de marzo de ese año. Realizó dos expediciones a Pensacola sin éxito. La tercera expedición contra Pensacola salió de La Habana el 28 de febrero de 1781 y culminó con la victoria el 8 de mayo.

Fue en esta acción de la toma de Pensacola donde Gálvez cobró mayor fama, al forzar con su bergantin “Galveztown” la entrada de la bahia y demostrando a los oficiales marinos de la expedición que aquello era posible. El jefe de la Escuadra española se había negado a dirigir sus barcos a la ciudad por lo peligroso de la misión. Fue entonces cuando Bernardo de Gálvez izó la bandera de almirante en su bergantín y entró solo en la bahía para dar ejemplo a los demás barcos. El mensaje que envió al capitán Calvo de Irazábal fue éste:

“Una bala de a treinta y dos recogida en el campamento, que conduzco y presento, es de las que reparte el Fuerte de la entrada. El que tenga honor y valor que me siga. Yo voy por delante con el Galveztown para quitarle el miedo.”.

Tras lo cual toda la flota le siguió y comenzó a hostigar a los ingleses. Poco después la ciudad capituló y fueron hechos prisioneros el general Campbell y el almirante Chester.

Ello supuso para España las recuperación de las dos Floridas y que los ingleses se quedaran sin plazas en el Golfo de México, exceptuando la isla de Jamaica.

El 19 de octubre de 1781 se rendía el militar y gobernador colonial inglés Charles Cornwallis en Yorktown, siendo una de las batallas definitivas de la guerra de independencia norteamericana.

En el año 1783 Gálvez regresó a España para ser consultado sobre las futuras relaciones con los EE.UU. y recibir los titulos de vizconde de Galveston y conde de Gálvez. Carlos III le concede como cimera en su escudo nobiliario la leyenda “YO SOLO” además de añadir el bergantín Galveztown a su escudo de armas, ya que gracias a su campaña el Tratado de Paz de Versalles (1783) sanciona sus conquistas recuperando España La Florida perdida en 1763.

Es nombrado virrey de Nueva España en 1785, como sucesor de su padre. Actúo como un verdadero prototipo de ilustrado. De trato sencillo, amable y franco, el virrey Gálvez llegó a ser muy popular Baste decir en su favor que la Audiencia criticó de él su carácter “poco formal”, simplemente porque cuando hubo heladas y hambruna, de su propio dinero y de otro que obtuvo prestado compró maíz y frijol para dar a los necesitados.

Durante su mandato se emprendieron obras públicas para dar trabajo a la gente, reconstruyó el castillo de Chapultepec, comenzó la instalación del alumbrado público y la construcción de las torres de la catedral, así como la continuación de las obras del camino a Acapulco. Como supiera que los indios eran llevados a ese trabajo a grandes distancias y sin abonarles jornal, dispuso que se impidiesen tales abusos. Además ordenó destinar a beneficencia el 16% del producto de la Real Lotería y otros fondos de multas y promovió el apoyo a la ciencia. Se ocupó de intensificar las labores en los campos para aumentar la producción y evitar la escasez de maíz y frijol.

Y a pesar de todo ello Gálvez no contaba con el beneplácito de la Audiencia para quien la popularidad del virrey era molesta y sospechosa. Se le acusó de que podría alzarse contra la Nueva España y fue reprendido severamente por la Corte en los momentos en que D. Bernardo de Gálvez era presa de una enfermedad nerviosa, probablemente de origen hereditario. El día 30 de noviembre de 1786 muere a los 40 años de edad. Sus restos fueron depositados en la iglesia de San Fernando de la ciudad de México, junto a las cenizas de su padre y posteriormente trasladados a la metrópoli. Hoy reposan en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando (Cádiz).

Aunque poco se haya escuchado sobre él, Bernardo de Gálvez fue un brillante general español, humanitario gobernante y uno de los grandes líderes que contribuyó a ganar la Guerra de la Revolución a los Estados Unidos.

En 1976 nuestro Juan Carlos I descubría un monumento a Gálvez en la ciudad de Washington. En su discurso, el monarca alabó su reconquista de Florida como una obra maestra de estrategia militar y recordó que su antepasado Carlos III ennobleció al marino con el título de conde de Gálvez y el derecho a utilizar en su escudo la leyenda “Yo solo”, en reconocimiento de su valiente hazaña en Pensacola.

Gálvez, héroe compartido de la patria norteamericana, figura por derecho propio en el olimpo de los soldados esforzados, aquellos que con desprecio de su vida y a costa de peligros y penalidades ayuda al progreso de las naciones en busca de su independencia y libertad.

Saber más:

Fuente 1

Fuente 2

Fuente 3

Fuente 4

4 thoughts on ““Yo solo”: Bernardo de Gálvez y la toma de Pensacola

  • Pingback: El héroe solitario | Qué Aprendemos Hoy

  • Paco Ball

    Galez, Malaspina, Luis de Cordoba, Blas de Lezo, Mendez Nuñez, El Alcaltara 12. En todas las épocas han existido grandes soldados y marinos en España. Somos la tierra del Cid, que buen vasallo si tuviese buen señor.

    Reply
  • Juan José Caballero

    ¡Que pena luchar por una patria tan desagradecida! Sólo le faltó ser americano o francés para que sus estatua adornara Washington o París y fuera recordado anualmente como “Saint Bernard de Galvez, hero of Pensacola”.

    Sirva de algo que le honremos los arriba firmantes y unos cuantos más, destino ingrato de todo gran héroe español.

    Que de buenos soldados nunca anduvimos escasos, como sí de buenos Reyes y de buenas memorias históricas.

    Reply
  • Hery

    Grave y asombroso galán del que nos hablas Pablo!!!!

    Lástima que no se haya propagado el patrón y los políticos de hoy en día no tengan igual condición, arrojo y munificencia humana…..

    Propongo hoy unos brindis con lúpulo en distinción a Bernardo de Gálvez y la toma de Pensacola.

    Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

^ Subir Arriba!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies