Danza Invisible: Al amanecer

Una noche cordobesa de mayo, perfumada y tibia, con la incómoda perspectiva de un examen final próximo y la única presencia de la soledad, tuve un impulso repentino.

Apartando los libros de estudio escapé afuera a toda mecha: desde el barrio de Las Margaritas hasta el otro extremo de la ciudad, el Teatro de la Axerquí­a, donde comenzaban su actuación Danza Invisible. No habí­a previsto esto, al contrario, los amigos no estaban y el examen sí­. Además no tení­a un pavo.

Más de 40 minutos andando y al llegar, sin pensarlo dos veces rodeé el recinto, salté la pared por la zona trasera que pegaba al parque (ya me había colado en otra ocasión) y por alguna extraña razón nadie me detuvo, nadie me impidió llegar a pie de escenario, donde disfruté de un sudoroso conciertazo. Eran mediados los 80 y los Danza Invisible mostraban en vivo una fuerza incontenible.

La banda surgida en 1981 de Torremolinos echó a andar bajo el influjo de los sonidos New Wave británicos y atravesó con el tiempo el universo sonoro del Reggae, los ritmos caribeños, las baladas, el funky, el Rap incluso, y además consiguiendo versiones de altura como con Yolanda de Pablo Milanés o A este lado de la carretera (Bright Side of the Road de Van Morrison).

Ricardo Teixidó (baterí­a), Manuel Rubio (guitarra y teclados), Chris Navas (bajo), Antonio Luis Gil (guitarra) y Javier Ojeda (voz) formaron el quinteto. No voy a hablar aquí­ de la evolución del grupo. Basta decir que su música potente y fresca encajaba sin problemas en un directo o en una pista de baile.

Hicieron incursiones hacia estilos diferentes, algo característico de quienes aglutinan influencias y van creciendo con los años. Eso les enriqueció y Danza Invisible tiene mis respetos por ello. Y también por haber sabido desarrollar un buen puñado de canciones propias facturando magníficas actuaciones en directo, comandados por la fuerza de la voz de Javi Ojeda. Sus melodí­as han superado el examen del tiempo y eso es en esencia, perdurar en nuestra memoria.

Hoy regreso a su primer trabajo de estudio, Contacto interior (1983), bajo la producción de Julián Ruiz. Y de él destacaré Al Amanecer, el primer tema que les escuché. Me parecieron entonces modernos, elegantes y con un gran sonido. Se trata de una canción que logra crear atmósfera intensa y que posee un encanto algo grandilocuente al estilo Simple Minds.

Danza Invisible
Al Amanecer

LETRA

Si no hay razón en tu tristeza,
no desesperes más
la verdadera luz existe
existe, sí­guela

En tu poder está la solución
si tu amaras
al amanecer
despierta tu imaginación
y siente
confí­a en ti y en tu razón
no desesperes más
demuestra si tienes que hacerlo
tu lucha sin cuartel
en tu poder está
si quieres amar

Si tu amaras como yo
al amanecer
despierta tu imaginación
y vive, vive
la emoción te llena al fin
y sientes su poder
la verdadera luz existe,
existe, sí­guela

Ahora tú amas como yo
al amanecer
ahora amas
al amanecer
ahora amas
amas,

Ahora tú amas como yo
la emoción te llena al fin
y ahora amas, amas..

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