Los Dubliners de Ronnie Drew

Ronnie Drew nació en Dublí­n y fue fundador de uno de los más legendarios grupos irlandeses, The Dubliners. Con mucho retraso me enteré de su muerte, que se produjo en agosto de 2008 cuando un cáncer de garganta segó su hermosa voz profunda.

The Dubliners en 1966. De izquierda a derecha: Ciaran Bourke, Ronnie Drew, Pete Seeger, John Sheahan, Barney McKenna y Luke Kelly

The Dubliners son genuinos representantes de lo que significa disfrutar de la música de las islas, en esencia, compartir coplas tradicionales de la tierra en el ambiente cargado y solidario de la vieja taberna.

Antes de fundar el conjunto que le darí­a la fama, Ronnie trabajó de vendedor de aspiradoras y fue electricista y telefonista nocturno; incluso residió en España entre 1955 y 1958 ejerciendo de profesor de inglés.

En el 62 Ronnie Drew (voz, guitarras), Luke Kelly (voz, banjo y mandolina), Barney McKenna (banjo), Ciaran Bourke (flauta, voz, guitarra y armónica) y John Sheahan (violí­n) se unieron para dar rienda suelta al gusto compartido por el buen Irish-folk.

También asiduo a las largas noches del pub O’Donoghue’s donde se viví­a a tope la resurrección del folk, tenemos a Paddy Moloney, quien constituí­a poco después The Chieftains.

Fachada del O’Donoghue’s Pub en Dublin

Dubliners y Chieftains son los padres de todas las bandas de reminiscencias célticas que vendrí­an después. Además serían memorables las confrontaciones musicales con otra gran formación tradicional de la época, The Clancy Brothers. Frente al aspecto edulcorado de éstos, los Dubliners cultivaban la imagen de bebedores empedernidos y deslenguados.

La trayectoria artí­stica de The Dubliners podrí­a haber pasado por el plano de la discreción como otros grupos de folk de no haber sido porque en el año 67 una maqueta grabada a pelo llamada Seven Drunken Nights («Siete noches de borrachera») se pinchó a rabiar en una radio libre de pop junto con canciones de The Mamas & the Papas, Beatles, Dylan, los Who y Hendrix.

Un muro del O’Donoghue’s dedicado a The Dubliners

Se trata de una variación del tema escocés Our Goodman, copla humorística del folclore escocés que data del S. XVIII.

Cada estrofa de Seven Drunken Nights representa una noche de la semana y en el estribillo en verso el narrador cuenta cómo al llegar a casa en estado de embriaguez va encontrando evidencias de que otro hombre ha estado con su mujer, quien da excusas poco convincentes.

Era una sátira del esposo cornudo y una exaltación del whisky de triple destilación, por lo que la radio nacional irlandesa la censuró con el resultado habitual en estos casos: la canción se granjeó una popularidad inmensa, el grupo es invitado al programa Top of the Pops junto a los Kinks, The Who y Jimi Hendrix, y al año siguiente emprendió la primera de sus muchas giras estadounidenses con visita incluida al plató de The Ed Sullivan Show.

Sin apenas pretenderlo, The Dubliners se habían transformado en los embajadores de la música tradicional irlandesa por todo el mundo.

También el público del Rock comenzó a conocerlos a finales de los años 80 gracias sobre todo a aquella imborrable colaboración con los no menos mí­ticos The Pogues en The Irish Rover. Cómo no recordar a Shane McGowan cantando con Ronnie codo con codo y cerveza en mano:

Otras canciones destacadas fueron Black Velvet Band, The Wild Rover, Maids When Your Young y por supuesto otra de elevada graduación, la antológica balada tradicional Whiskey In The Jar que más tarde popularizaban Thin Lizzy y a su vez sirvió de base a posteriores versiones de Metallica e incluso U2.

Con 47 años en los escenarios, The Dubliners es la banda más longeva del folk irlandés. Obviamente sus componentes han variado a lo largo del tiempo y Ronnie, desvinculado desde 1996, aprovechó para desarrollar su otra gran pasión: los caballos.

El año pasado, ante lo delicado de su estado de salud, los más famosos cantantes irlandeses grababan un single en su honor, The Ballad of Ronnie Drew, donde estuvieron U2, Sinead O’Connor, Shane MacGowan, Andrea Corr, Bob Geldof, Chris de Burgh y The Chieftains y cuyos beneficios estaban destinados a la Sociedad irlandesa para la Lucha contra el Cáncer.

Os dejo con Ronnie, ante su largas barbas y limpísima mirada azul y esa voz intensa que a veces fue festiva y otras entrañable y dulce, como cuando canta a Dublin en The Rare Old Times:

2 Comentarios

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Privacidad y cookies

Utilizamos cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mismas Enlace a polí­tica de cookies y política de privacidad y aviso legal.

Pulse el botón ACEPTAR para confirmar que ha leído y aceptado la información presentada


ACEPTAR
Aviso de cookies