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22/11/2017

Oxímoron: donde habita la paradoja

Se designa con tan extraño vocablo, una figura literaria que consiste en aunar dos conceptos (en principio contrapuestos) en una misma expresión, lo que produce un nuevo sentido (o un sinsentido más, según se mire). “Un silencio atronador” sería un ejemplo claro.

El término oxímoron procede del griego “oxys” (agudo o punzante) y “moros” (tonto, estúpido) y no hay acuerdo total en si se debe escribir con acento en la “i” o no, por lo que se admite de las dos formas. Rara vez se utiliza en plural, en cuyo caso debe usarse igual: “los oxímoron”. Pero también se utiliza con la forma oxímoro para el singular, oxímoros en plural. La tradición de la lengua española no conserva el plural griego (“oxímora”), aunque este uso es común en lengua inglesa (“oxymora”).

Desde tiempos inmemoriables se ha venido utilizando como recurso expresivo para ahondar en la paradoja del ser humano y de nuestro mundo en general. El mismísimo Freud investigó sobre el origen de esta unión de opuestos complementarios: “Muchos lingüistas han formulado la tesis de que en las lenguas más antiguas opuestos como fuerte-débil, claro-oscuro, grande-pequeño se expresaban mediante la misma raíz”.

Cuidado, es una práctica que puede enganchar. “Oximoronear” demasiado provocará hastío en el lector, o peor, puede llegar a vaciar de contenido lo que pretendemos declarar. Sin embargo, bien utilizado, es un hallazgo, una fina sutilidad que apela a que el lector busque-encuentre un sentido metafórico. Borges lo definió así: “En la figura que se llama oxímoron, se aplica a una palabra un epíteto que parece contradecirla; así los gnósticos hablaron de luz oscura, los alquimistas, de un sol negro…”

Aunque los poetas puedan llevarlo a su máxima locura (sin él la lírica probablemente sería otra cosa) y contrariamente a lo que pudiera pensarse, el oxímoron no es un procedimiento exclusivo de literatos ensimismados. Cuando empleamos “brillar por su ausencia” ya estamos practicándolo. Y uno que pasa ante nuestras narices de continuo sin que nos percatemos: realidad virtual. (¿cómo podemos soltar algo tan peligrosamente paradójico y quedarnos tan campantes?). En el día a día tiramos de locuciones tan familiares como: “perfecto idiota, “un tonto muy listo”, “esto es una jodida maravilla” “vísteme despacio que tengo prisa” o “comida basura”.

El oxímoron es figura retórica recurrente en la poesía mística del Siglo de Oro o en odas amorosas de cualquier época (ya se sabe, el amor irrumpe y te tumba y al querer describirlo, todo son exageraciones y desvaríos: es una hermosa tortura, un dulce veneno, etcétera, etcétera).

He aquí algunas prácticas literarias reales:

“Apresurarse lentamente” (La Fontaine)
“Vivo muerto” (William Shakespeare)
“Soledad sonora” (San Juan de la Cruz)
“Que tiernamente hieres” (San Juan de la Cruz)
“Música callada” (San Juan de la Cruz)
“Desmayo dichoso” (Fray Luís de León)
“Vista ciega, luz oscura, gloria triste, vida muerta”. (Rodrigo Cota). (este los encadena como churros)
“Payaso trágico” (Valle-Inclán)

O estos dos últimos que particularmente me encantan:

“Lo fugitivo permanece y dura” (Francisco de Quevedo).
“Mis libros están llenos de vacíos” (Augusto Monterroso).

Como puede comprobarse, con el oxímoron se han fogueado todos los escritores y hace ya mucho lo exprimieron por ejemplo dos de los grandes:

LOPE DE VEGA.
Sosiega un poco, airado temeroso,
humilde vencedor, niño gigante,
cobarde matador, firme inconstante,
traidor leal, rendido victorioso.

Déjame en paz, pacífico furioso,
villano hidalgo, tímido arrogante,
cuerdo loco, filósofo ignorante,
ciego lince, seguro cauteloso…

QUEVEDO.
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

A menudo el oxímoro lo agarramos subjetivamente. Nos interesa cuando abrigamos la clara intención de lanzar un dardo envenenado, ironizar o poner en evidencia lo absurdo de algo. Veamos algunos ejemplos:

– Inteligencia militar
– Político honrado
– Abogado honesto
– Periodista íntegro
– Prensa fiable
– Televisión inteligente
– Cultura americana
– Seguridad informática
– Microsoft Works

La lista puede llegar a ser interminable, una vez que te has puesto no hay freno que valga. Pero vamos a ir terminando con una selección del largo listado que encontré en una web literaria con el mismo título que la palabreja de hoy.

A

Amor libre.
Apuesta segura.
Alarma silenciosa.
Armas inteligentes.
Actuar con naturalidad.
Aldea global.
Amor eterno.
Agridulce.

B

Bronceado saludable.

C

Clásico moderno.
Club de los solitarios.
Crecimiento negativo.
Caos controlado.
Comisión eficiente.
Creencia científica.
Cambio constante.
Calma tensa.
Copia original.
Chocolate blanco.
Casi siempre.
Cálculo elemental.
Ciencia ficción.
Compañera soledad.
Cultura de masas.
Conservantes naturales.
Casi seguro.

D
Desastre menor.
Desacuerdo unánime.
Derecha siniestra.
Democracia elitista.
Diabólicamente bondadoso.
Detener el tiempo.
Dulce derrota.

E

Esperar lo inesperado.
Éxito parcial.
Espectacularmente aburrido.
Ética empresarial.
Eterno presente.
Eterna promesa.
Ejército pacificador.
Extraña belleza

F

Fuego amigo.
Fuerza de paz.
Falsa realidad.
Felizmente casados.
Fallo relativo.
Fantasía real.

G

Guerra santa.
Genio incomprendido.
Génesis apocalíptico.
Guerra preventiva.

H

Héroe de guerra.
Honorarios legales razonables.
Horóscopo atinado.
Huellas imborrables.
Humor serio.
Hielo seco.

I

Intelectual español.
Impuestos bajos.
Inversión segura.
Inteligencia artificial.
Invasión humanitaria.
Intimidad compartida.
Inmaculada concepción.

J

Juegos de guerra.

L

Luz oscura.
Ligera exageración.
Lógica borrosa.
Llanto sin lágrimas.
Líder anarquista.

M

Mas allá del infinito.
Mercado libre.
Muerto viviente.
Medio desnudo.
Menos es más.
Media verdad.
Monarquía democrática.
Medicina alternativa.
Misericordia cruel.
Mentira piadosa.
Monarquía moderna.
Museo de arte contemporáneo.
Mala suerte.

N

Naciones Unidas.
Neo-retro.

O

Órbita estacionaria.
Océano Pacífico.
Oposición leal.

PP

Político veraz.
Porción completa.
Profunda banalidad.
Premeditación accidental.

R

Reglas de la guerra.
Riesgo calculado.
Realismo mágico.

S

Secreto a voces.
Secreto compartido.
Suspensión indefinida.
Solución aproximada.
Sendero impracticable.
Sol negro.
Silencio elocuente.
Soberanía limitada.

T

Tolerancia religiosa.
Tregua permanente.

U
Única opción.

V

Verdad relativa.
Vagamente consciente.
Vida eterna.
Versión definitiva.
Vino seco.
Violación consentida.

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