William Brodie (1741-1788), más conocido como Deacon Brodie (el Diácono Brodie) era un fabricante de armarios escocés (armarios equivalentes a nuestras cajas fuertes actuales), que presidió la Cámara de Comercio de Edimburgo y fue canciller de la ciudad. Un respetable ciudadano de la vieja Edimburgo, siempre tan fecunda en fantásticas y atrayentes historias, quien sin
«La literatura no es más que la historia de hombres aislados sobrepasados por lo que les rodea, que intentan dar forma a lo que ocurre a su alrededor y que se ven forzados al cambio mientras interactúan con los acontecimientos y conocen a una mujer.» James Ellroy, nacido como Lee Earle Ellroy en 1948 en
«Yo aprendí el uso del whisky a la edad de seis años, cuando mi abuelo dijo: «Dádselo a probar ahora y no querrá ni una gota cuando sea mayor». Lo cual, supongo, es lo más inexacto que se ha dicho en toda la historia». Brendan Behan, dramaturgo y poeta irlandés. Hay personas destinadas a pasar
Decía un proverbio chino: «Cada vez que salgas de casa, mira el cielo. Cuando entres en otra casa, mira los rostros». Y estoy seguro de que instintivamente lo hacemos todos, como simple cuestión evolutiva. O al menos lo hacíamos, porque ¿hemos perdido también esa costumbre?
Aunque no haya creído que exista canal de TV que verdaderamente respete la inteligencia del espectador, a veces pienso que la cosa no deja de empeorar. Hemos asistido a distintas rachas con un formato propagándose incontenible por buen número de canales: el tuneo de motos y coches, la supervivencia extrema, los fenómenos paranormales, cuerpos tatuados
Un ex policía irlandés al que han expulsado del cuerpo por alcohólico, Jack Taylor, arrastra sus miserias y malestar vital por los pubs de Galway, en la costa occidental irlandesa. Asiduo al infierno de las borracheras, consigue recuperarse pero vuelve a recaer y no cesa de causar problemas a sí mismo y a los demás.
El doctor Laureys está en su despacho de la Universidad de Lieja (Bélgica) cuando recibe una llamada de su secretaria: «Es importante que venga a hablar con este paciente», le dice muy agitada. «Me está diciendo que está muerto».
Las primeras músicas del rock galopando por las emisoras de radio dieron alas a una juventud en busca de diversión. Los años 50 asistieron al surgimiento de una generación rebelde que soñaba con ser libre y diferenciarse del resto, sin importar demasiado el futuro de una sociedad caducada, algo consolidado poco después cuando la revolución
La Red permite mostrar nuestras creaciones, compartir opiniones y pensamientos, estar en contacto con quien sea e interactuar a una escala cada vez mayor. Descubrir mundos, nutrir una investigación, planificar viajes, comprar cualquier cosa… Incluso ofrece oportunidades laborales constantemente. Es muy estimulante y no queremos renunciar a ello.
En la Facultad nos mostraban la obra de Richard Ford y de otros viajeros románticos del S. XIX como prototipo de la visión superficial y costumbrista propia del burgués ilustrado europeo respecto al pueblo español, su sociedad, cultura y costumbres. Impulsados por la exposición del profesor de Geografía Urbana, todos sonreíamos condescendientes ante la ignorancia