Aunque no especialmente conocido en España, James Herriot sí lo es en Inglaterra, todo un clásico allí de la denominada «animal literature.» En 1939, con 23 años, James Alfred Wight -su verdadero nombre-, se diplomó en cirugía veterinaria en Glasgow y un año después comenzaba a ejercer en Thirsk, Yorkshire, al noroeste de Inglaterra, donde
The Wrecking Crew fue un apodo acuñado por el batería y músico de sesión estadounidense Hal Blaine para designar a un colectivo de músicos de estudio que tocaron de forma anónima en muchas de las más famosas grabaciones musicales californianas durante la década de 1960 y parte de los 70. Sus arreglos y bases rítmicas
¿Ni idea de lo que se conoce como el Efecto Mateo? Pues al repetir aquello de «los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres» estamos aludiendo de alguna manera a dicho efecto.
Durante los siglos XIII, XIV y XV, fruto de una época nueva de acercamiento de Europa a territorios lejanos y hasta entonces ignotos, aparecen numerosos relatos de viajes. La perspectiva geográfica cambia entonces bruscamente y la mentalidad popular se ve desbordada por un conjunto de narraciones que revelan increíbles peripecias de viajeros donde lo real
¡Ah el Arte, así en mayúsculas, tan alentador, fascinante y majestuoso como sutil y esquivo! Y fuente de eterna disputa humana sobre cuándo es digno de ser así considerado y cuándo no, ya que en una conversación cualquiera sobre estética todo el mundo entra desde perspectivas únicas para desbarrar acerca de su naturaleza.
Viendo True Detective, que discurre en Louisiana con Woody Harrelson y Matthew McConaughey como magnífica pareja protagonista, podemos evocar la particular belleza del sureste de Estados Unidos, dulce y decadente, con esa marcada identidad que ha dado tantos frutos en la literatura, la música y el cine.
Arturo Barea, fallecido en Inglaterra en 1957 tras 18 años de exilio, es el autor de la trilogía La forja de un rebelde, obra que mereció elogios por parte de John Dos Passos, George Orwell y Gerald Brenan entre otros muchos y que constituye uno de los relatos más grandes, esclarecedores y sinceros de los
Había una vez en el corazón de América Central un país llamado Poyais, excepcionalmente rico en recursos, cultura y civilización, a cuyo frente se encontraba un soldado escocés inteligente y decidido, Sir Gregor MacGregor, convertido en gobernante después de sus hazañas en las luchas por la independencia de los países de América del Sur.
El escritor Clifford Irving describe así a Elmyr de Hory a su llegada a la isla de Ibiza, en el verano de 1961: «Llevaba un monóculo pendiente de una cadena de oro, sus jerséis siempre eran de Cachemira (…) Lucía reloj de pulsera de Cartier y se sentaba al volante de un descapotable Corvette Sting