De la copiosa literatura sobre autoayuda y éxito personal publicada en las últimas décadas, no hay más remedio que separar con paciencia la superficialidad que pueda contener, que no es poca, para llegar a algo que tenga consistencia. Las enseñanzas que difunden este tipo de discursos inciden en que el crecimiento personal y profesional pasa
Fueron los New York Dolls a principios de los años 70 quienes mejor encarnaron el arquetipo de banda furiosa del rock que rinde culto a la bisexualidad y manifiesta una voluntad insensata por intoxicarse. Una manera de correr fatídicamente hacia el abismo que tanto influyó en movimientos musicales que anticipó, como el Punk, el Rock
Alguien con suficiente carisma puede convencerte de cualquier cosa. No importa de qué se trate, siempre será fácil sucumbir cautivado por un buen impostor. Es más, seguramente no rechazarías la oportunidad de conocer de cerca a alguien que eleva el engaño a la categoría de arte.
Bruce Tognazzini trabajó en Apple de 1978 a 1992 a cargo del grupo de Interfaces humanas de la compañía y es experto en diseño, interfaces gráficas e interacción. Donald Norman fue vicepresidente de tecnología avanzada de Apple en los años 90, experto en usabilidad y profesor de ciencia cognitiva y de ciencias de la computación.
Aunque no especialmente conocido en España, James Herriot sí lo es en Inglaterra, todo un clásico allí de la denominada «animal literature.» En 1939, con 23 años, James Alfred Wight -su verdadero nombre-, se diplomó en cirugía veterinaria en Glasgow y un año después comenzaba a ejercer en Thirsk, Yorkshire, al noroeste de Inglaterra, donde
The Wrecking Crew fue un apodo acuñado por el batería y músico de sesión estadounidense Hal Blaine para designar a un colectivo de músicos de estudio que tocaron de forma anónima en muchas de las más famosas grabaciones musicales californianas durante la década de 1960 y parte de los 70. Sus arreglos y bases rítmicas
¿Ni idea de lo que se conoce como el Efecto Mateo? Pues al repetir aquello de «los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres» estamos aludiendo de alguna manera a dicho efecto.
Durante los siglos XIII, XIV y XV, fruto de una época nueva de acercamiento de Europa a territorios lejanos y hasta entonces ignotos, aparecen numerosos relatos de viajes. La perspectiva geográfica cambia entonces bruscamente y la mentalidad popular se ve desbordada por un conjunto de narraciones que revelan increíbles peripecias de viajeros donde lo real
¡Ah el Arte, así en mayúsculas, tan alentador, fascinante y majestuoso como sutil y esquivo! Y fuente de eterna disputa humana sobre cuándo es digno de ser así considerado y cuándo no, ya que en una conversación cualquiera sobre estética todo el mundo entra desde perspectivas únicas para desbarrar acerca de su naturaleza.
Viendo True Detective, que discurre en Louisiana con Woody Harrelson y Matthew McConaughey como magnífica pareja protagonista, podemos evocar la particular belleza del sureste de Estados Unidos, dulce y decadente, con esa marcada identidad que ha dado tantos frutos en la literatura, la música y el cine.